Muse y yo. Primera parte. Los principios son siempre difíciles

Muse y yo. Primera parte. Los principios son siempre difíciles

Portada de rock sound Nº54. Muse en portada. Mi primera impresión no fue muy agradecida la verdad, pero tampoco demasiado escrupulosa….


Portada de rock sound Nº54. Muse en portada. Mi primera impresión no fue muy agradecida la verdad, pero tampoco demasiado escrupulosa. Los conocía, pero por aquel entonces no les concedía demasiada atención. Al leer la entrevista, recordé que la primera vez que los oí sí me gustaron, pero nada más. Al oír en el sampler “Muscle Museum” volvieron a revivir aquel puntito que hicieron que me gustaran. En cierto modo, gracias a ellos (y a un par de grupos más) me metí en este “mundillo”del rock.

A partir de entonces seguí “recordando” qué canciones de Muse fueron las que me hicieron que les prestara mi atención. Y así volví a escuchar “Bliss”. Cada vez me iban gustando mucho más. Sus canciones eran algo que jamás había oído hasta entonces. Nada que ver con grupos más “potentes” (si se puede decir así) que oigo ahora. Ningún otro grupo consigue trasmitirme lo que me transmite Muse y es que en estos momentos me doy cuenta de que si no hubiera recordado a Muse mi vida no sería igual. Sobre todo ahora que he descubierto la que es (en mi opinión) una de las mejores canciones de Muse (y si me arriesgo, de entre todos los grupos que me gustan) “Plug In Baby”. ¡Qué pedazo de canción! ¡Puedo sentir cómo los acordes se me clavan en la piel!

En mi vida Muse son los que me hacen sentir diferente, en cierto modo también porque me parece que nadie de mi entorno los conoce y me duele bastante. Me duele porque si alguna vez los han oído y los han rechazado precisamente por sus melodías o porque para ellos no son lo bastante “potentes” o simplemente por los “gorgoritos” de Matt Bellamy es que no aprecian la música y demuestran que no están abiertos a cosas diferentes y que se quedan con sus 4 grupitos de metal que “molan” y no salen de ahí. Hay que estar abiertos a todo, no es bueno estancarse en un estilo o movimiento, aunque luego también tengas tu estilo favorito, es bueno probar grupos diferentes. Si los oyes y luego no te gustan, de acuerdo, pero antes de juzgar hay que probar y no discriminarlos simplemente porque su nombre no te resulte familiar o porque “no sean de mi estilo”. La verdad, si hay alguien de mi entorno (compañeros, amigos…) al que le guste Muse, no lo muestra demasiado y por tanto no puedo hablar de ellos con mucha gente. Al no poder compartir mi nueva vocación por Muse, con mis amigos, la comparto con vosotros, que estáis ahí al otro lado de la pantalla y porque estoy segura de que entre vosotr@s habrá alguien a quien le pase algo parecido con este grupo.

A día de hoy la pura verdad es que no me voy tranquila a la cama (y esto es sin exagerar) sin haber oído al menos una canción de Muse (de cualquiera de sus discos).

Una última cosa: No sé si conoceréis al grupo KEN 7 y su canción “Irri bat” (o algo así no se cómo se llama la canción). Pues bien. He aquí también algo que me fastidia un poco de mis compañeros y por lo que he llegado a la conclusión antes descrita de que nadie de mi entorno los conoce: el citado grupo hizo una versión en euskara de la canción de Muse “Muscle Museum” y a “mi gente” les gusta. Bien. Lo que me fastidia es que un día, les puse para escuchar “Muscle Museum” y la relacionaron, no con Muse sino con Ken 7, y encima me miraban con cara de “flipaos” porque estaba en inglés. Eso, señores me jodió mucho. Me jodió que una canción de Muse la relacionaran con otro grupo. No sé si me entendéis…

CONTINUARÁ…

  1. […] cómo los conocí ni nada por el estilo… para eso ya tengo una sección ESPECÍFICA (“MUSE Y YO“) sino para hablaros del nuevo videoclip de uno de mis temas favoritos de su último disco […]

  2. […] Gran frikada por su… on Muse y yo. Primera parte. Los… […]